Lo más importante de un proyecto de implantación de software es el usuario.
Esta frase que parece obvia, y que la hemos oído y vista escrita hasta la saciedad, es la menos cumplida de los proyectos de implantación de software.
Cuando nos embarcamos en un proyecto de implantación, tenemos varias prioridades: el producto a implantar, el tiempo con el que nos hemos comprometido con el cliente, los consultores que tienen que hacer el trabajo, y los usuarios que tienen que manejar el programa. No sé si el orden es exactamente éste, pero seguro que el último es el que he puesto.
Si le preguntamos a cualquier Jefe de Proyecto, o a cualquier Gerente como considera al cliente en la implantación de un proyecto de software, nos dirá que es lo más importante. Si luego le decimos que nos enumere los elementos que más hay que tener en cuenta a la hora de la implantación, seguro que el usuario nos lo pone al final, y no al principio.
¿Ésto es porque realmente no importa? No. Realmente es lo más importante, pero es lo que menos podemos controlar de todo el proyecto. A la hora de implantar, de cara al cliente, somos responsables de todos los elemento, menos de los usuarios del cliente. Pero si ellos, el proyecto no puede llegar a buen fin.
Por ello, debemos dedicar el mismo tiempo y la misma preocupación a los usuarios que al resto de elemento del proyecto.
Cuando hagamos el cronograma del trabajo, o cuando asignemos tareas concretas, no debemos olvidar incluir también a los usuarios del cliente en estos trabajos. Si sólo nos preocupamos del trabajo de nuestro equipo estaremos atendiendo sólo al 50% del proyecto. Y estamos poniendo en manos del azar y de la suerte el otro 50%.
Un buen Jefe de Proyecto debe de prever tiempo para hablar con Desarrollo, para hablar con sus consultores y , sobre todo, para hablar con el cliente. Cuando decimos “hablar con el cliente” no nos referimos sólo al responsable por parte del cliente. Nos referimos también a los usuarios que reciben formación y trabajan en el proyecto. Fijaos que los buenos responsables que nos encontramos en algunos clientes, no sólo se reúnen con el Jefe de Proyecto de la consultora. También lo hacen con nuestros consultores funcionales y de sistemas. Ellos conocen a todo nuestro personal de forma directa, y nosotros, a veces sólo lo conocemos a él.
La parte fácil es hablar sólo con el responsable. El Jefe de Proyecto debe de cubrir todos los “flancos” y dedicar tiempo a hablar con todos los involucrados en el proyecto.
Después de muchos años de consultoría e implantación, creo que el proyecto siempre se complica por el lado más débil, es decir, por el que no hemos prestado verdadera atención. Si queremos llevar a buen termino un proyecto, no lo olvidemos, debemos de involucrar a todos los usuarios desde primera hora, y en todas las fases. No vale pensar que el responsable del cliente es el que se va a encargar de sus usuarios. La responsabilidad de todo el proyecto es nuestro y por tanto no debemos “delegar” esta parte del proyecto.
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