El software como servicio.
El otro día me encontré con un artículo que se titulaba “ El software como servicio”. La verdad que este tipo de titulares se empieza a repetir mucho, pero no sé por qué éste me llamo la atención y decidí leerlo.
El software como servicio. Sí. Creo que el software, el software que las empresas utilizan, sólo puede ser servicio. Seguro que alguien me diría que el servicio no es el software, que es la licencia que ellos han comprado. Bueno, seguro que no han leido la letra pequeña, o más bien diminuta, del software que han comprado. Pero el tema de las licencias es otro tema.
Os comento que esta vez los que integraban la reunión, base del artículo, no eran empresas de “Internet”, como Google, Zoho, etc. No. Para mi sorpresa eran las empresas tradicionales de software: Oracle, SAP, Meta4, … Curioso. Sobre todo porque una de las ideas que emana del artículo es que el software como servicio ha venido para quedarse.
Los “grandes” del software nos están diciendo: la caja va a desaparecer, y usted no tendrá más remedio que utilizar nuestros programas en nuestros servidores. Sí. No dicen que usted puede montar en internet el software de ellos y utilizarlo, sino que usted no va a tocar el software, ya que usted se conectará con ellos.
La idea es sugerente. Sobre todo para los que distribuyen el software de estas marcas. Bueno vamos a ser claros. Estas empresas de software se llaman a sí mismas fabricantes. Y a los distribuidores se les llama ahora revendedores. Y ésto nos va dando una pista de por donde va el tema.
Siempre hemos tenido empresas de software que desarrollaban un software específico. Luego las empresas consultoras tomaban como base este software y lo implantaban, parametrizabna, adaptaban las funcionalidades a la empresa, y si hacía falta desarrollaban módulos complementarios que le hacía falta al cliente. Era un ciclo que permitía que el cliente fuese el centro del negocio del software, ya que el resultado final era la adaptación del software a sus necesidades.
Ahora parece que estos desarrolladores , que se llaman a sí mismos fabricantes, quieren que no haya empresas de consultoría, sino revendedores, como si su finalidad no fuera importante y pudiera ser sustituida. Pero, sustituida ¿Por quién? Por el fabricante, claro. ¿Y el cliente? No hay problema. El cliente se tiene que adaptar al software estándar que el fabricante va a poner en internet. Y sólo porque le va a costar más barato que comprarle a él las licencias. Impresionante. El fabricante, como alma caritativa que todos sabemos que es, va a ganar menos dinero, y sin que nadie se lo diga.
No sé si caritativa. Pero en el artículo dicen que el software como servicio va a suponer un ahorro a los clientes entre un 20 y un 30% más baratas que las licencias tradicionales. Curioso. Se parece mucho al porcentaje que le dan a los distribuidores, perdón, revendedores, por hacer toda la gestión comercial y por crear casos de éxito para su software.
Ya llegamos al núcleo. No pierden. Se lo quitan al distribuidor. Y le quitan al cliente servicios de adaptación. Al final sólo una jugada para seguir ganando ellos el mismo dinero, pero quitandoselo a los demás.
Lo que está por demostrar es que los desarrolladores de software sean buenos consultores de empresa. Hasta ahora han demostrado que hacen software, y en muchos casos lo hacen muy bien. Pero ¿Van a saber trabajar con el cliente? ¿Van a saber poner al cliente por encima de su software?
A pesar de los comentarios, quiero dejar claro una cosa. No estoy en contra de este sistema de utilización y comercialización de software. Pero creo que un cliente debe de tener toda la información antes de decidirse. Debe de saber cómo , con quién y el costo de las soluciones de software que va a implantar en su empresa. La tecnología correcta hace crecer a las empresas, pero si la decisión no es correcta, puede poner en peligro ese crecimiento.
Lo importante no es el sistema, es el cliente.
Comentarios